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- Cómo funcionaba la táctica secreta en la pista
- Qué hacía diferente a Paquito Navarro y Martín Di Nenno
- Cómo adaptar esta estrategia al juego amateur
- ¿Cuál era el objetivo principal de la táctica secreta de Navarro y Di Nenno?
- ¿Cómo conseguían frenar el juego agresivo de Galán y Lebrón?
- ¿Se puede aplicar esta estrategia en el padel amateur?
- Qué papel jugaban los entrenamientos en el éxito de la pareja
- Por qué esta táctica sigue siendo relevante en 2026
La táctica secreta de Paquito Navarro y Martín Di Nenno para vencer a Galán y Lebrón se basó en una simple idea: alargar los puntos entre el quinto y el noveno golpe para sacar a los número uno de su zona de confort ofensiva.
En pleno World Padel Tour 2021, cuando Alejandro Galán y Juan Lebrón dominaban el ranking, la pareja hispano-argentina encontró una estrategia específica para competirles de tú a tú. Según explicó Jorge Martínez, técnico de los número uno, cuando los intercambios se instalaban en ese tramo medio de golpes, la balanza se inclinaba del lado de Paquito Navarro y Martín Di Nenno.
Cómo funcionaba la táctica secreta en la pista
La clave táctica partía de un pacto claro: evitar que Galán y Lebrón definieran en tres o cuatro golpes. El plan buscaba ganar tiempo, forzar voleas incómodas y obligarles a repetir un golpe más, siempre uno más. Cuando el punto superaba ese umbral, la competencia se jugaba en el terreno preferido por Navarro y Di Nenno.
Mientras los número uno priorizaban el impacto inmediato y el remate temprano, la dupla hispano-argentina apostaba por elaborar la jugada. Globo alto y profundo, chiquitas cruzadas y cambios de ritmo mantenían a los rivales defendiendo, sin la opción de acelerar cómodos. Este guion, detallado en varios análisis como la estrategia que utilizaban para derrotarles, convirtió sus duelos en auténticos pulsos tácticos.

El volumen de juego como arma para vencer a Galán y Lebrón
El rasgo distintivo de esta pareja fue el volumen. No se trataba solo de meter una bola más, sino de mantener un flujo incesante de golpes incómodos. Cuando el partido entraba en esa dinámica, Galán y Lebrón se veían obligados a bajar la velocidad y jugar “a la cocina”, donde Navarro y Di Nenno se sentían más cómodos.
Ese enfoque les llevó, en 2021, a quedarse a un solo partido de arrebatar el número uno a los dominadores del circuito. Como se ha recordado en crónicas posteriores, incluyendo resúmenes de su etapa, la pareja supo usar la paciencia como recurso ofensivo. El mensaje para cualquier aficionado es directo: cuando se sube el ritmo sin control, también se multiplica el error.
Qué hacía diferente a Paquito Navarro y Martín Di Nenno
La combinación de personalidades resultó decisiva. Paquito, más explosivo y creativo, aceptó “argentinizar” su propuesta, tal como se ha contado en la historia de cómo cambió al lado de Di Nenno. Martín aportó orden, lectura defensiva y un respeto absoluto por el plan de juego, incluso en momentos calientes.
En los entrenamientos se repetía el mismo patrón: secuencias largas, enfoque en la primera volea y en el tercer golpe tras el saque, y simulaciones de puntos extensos. Ese trabajo se conectaba con tendencias actuales del padel, donde entrenadores como Rodri Ovide subrayan la importancia de dominar la volea, tal y como se explica en su análisis técnico reciente.
Cómo adaptar esta estrategia al juego amateur
La táctica que permitió a Navarro y Di Nenno vencer a Galán y Lebrón puede inspirar a cualquier jugador de club. No se trata de copiar golpes imposibles, sino de replicar principios sencillos: elegir bien cuándo acelerar, asumir que un punto largo también desgasta al rival y no precipitar el remate.
Para un aficionado como “Luis”, jugador de tercera categoría que entrena tres veces por semana, adaptar este modelo pasa por centrarse en tres hábitos muy concretos durante sus partidos de liga local.
- Aguantar un golpe más: cuando apetezca rematar, optar por una volea profunda o un globo bien direccionado.
- Cambiar alturas y ritmos: alternar pelotas bajas con globos para romper la cadencia ofensiva rival.
- Cuidar el tercer y cuarto golpe: tras sacar o restar, jugar seguro al centro y no abrir ángulos innecesarios.
Este enfoque conecta con una idea repetida por muchos jugadores profesionales: la victoria suele llegar antes por reducir errores que por buscar el ganador espectacular. En un calendario cada vez más exigente y con rivales mejor preparados, como muestran las últimas semanas de competencia en Riad o Madrid, la gestión de ritmo se ha convertido en un recurso decisivo.
¿Cuál era el objetivo principal de la táctica secreta de Navarro y Di Nenno?
El objetivo central consistía en alargar los puntos hasta el tramo del quinto al noveno golpe. Cuando lograban mantener vivos los primeros intercambios, sacaban a Galán y Lebrón de su esquema agresivo y llevaban el duelo a un terreno donde se sentían superiores táctica y mentalmente.
¿Cómo conseguían frenar el juego agresivo de Galán y Lebrón?
Utilizaban globos profundos, chiquitas bien dirigidas y voleas sin riesgo para impedir definiciones rápidas. Evitaban los peloteos abiertos a toda velocidad y priorizaban un padel elaborado, con cambios de ritmo constantes que reducían la eficacia del remate rival.
¿Se puede aplicar esta estrategia en el padel amateur?
Sí. Cualquier jugador puede inspirarse en este plan retrasando el momento de ataque, buscando un golpe más seguro cuando la jugada está igualada y usando el globo como herramienta para respirar y reorganizarse. No hace falta tener el nivel profesional para beneficiarse de puntos más largos y mejor gestionados.
Qué papel jugaban los entrenamientos en el éxito de la pareja
Las sesiones se centraban en secuencias de puntos largos, trabajo específico de volea y tercer golpe, y simulaciones de situaciones contra parejas muy agresivas. Esa repetición dotó a la dupla de automatismos que luego aparecían de forma natural en los momentos decisivos de los torneos.
Por qué esta táctica sigue siendo relevante en 2026
Porque el circuito actual sigue premiando a las parejas que gestionan mejor el ritmo. Con rivales cada vez más potentes físicamente, saber cuándo alargar el punto y cuándo acelerar se ha convertido en una diferencia clave, tanto en Premier Padel como en las competiciones nacionales e incluso en ligas de club.

