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- Velocidad en pádel: por qué se decide en milisegundos
- Ejercicio 1: quick feet para agilidad en pádel
- Ejercicio 2: lunges multidireccionales con salida rápida
- Ejercicio 3: saltos reactivos para prevenir lesiones
- Ejercicio 4: arm swings con banda para coordinación golpe–tronco
- Ejercicio 5: desplazamientos laterales con conos
- Drill combinado: rutina rápida antes de cada partido
- ¿Cuántas veces por semana conviene hacer estos ejercicios de pádel?
- ¿Cuánto tiempo lleva notar más velocidad en pádel con esta rutina?
- ¿Se pueden hacer estos ejercicios sin material específico?
- ¿Son útiles para la prevención de lesiones de rodilla y tobillo?
- ¿Qué hacer si ya existe una molestia antes de empezar la rutina?
¿Llega siempre tarde a las bolas rápidas o termina el partido con molestia en tobillos y rodillas? Con cinco ejercicios de pádel muy simples puede ganar segundos decisivos, proteger sus articulaciones y disfrutar mucho más cada punto.
Velocidad en pádel: por qué se decide en milisegundos
En un partido igualado, quien domina la velocidad en pádel llega mejor colocado, golpea más cómodo y se lesiona menos. La mayoría de jugadores aficionados como Marta, que entrena dos veces por semana, pierde tiempo en pasos largos y tardíos, en lugar de usar pequeños apoyos reactivos y una buena coordinación entre pies, tronco y brazos.

Una rutina corta de entrenamiento de pádel centrada en pies rápidos, frenadas controladas y fuerza elástica en tobillos cambia por completo esa sensación de ir “persiguiendo” la bola. Además, ese trabajo reduce mucho el riesgo de esguinces, sobrecargas de gemelos o dolor en el tendón de Aquiles, problemas muy frecuentes descritos en guías como esta sobre prevención de lesiones en pádel.
Ejercicio 1: quick feet para agilidad en pádel
Los “quick feet” en escalera o en un espacio marcado con cintas replican los pequeños pasos de ajuste previos a cada golpe. Para aprovecharlos, el cuerpo debe permanecer ligeramente inclinado hacia adelante, cadera baja, pies separados al ancho de hombros y hombros relajados, listos para reaccionar. La mirada se mantiene al frente, como si se leyera la salida de la bola del rival.
El movimiento de piernas busca contactos cortos con el suelo, casi como si quemara. Los pasos son breves y rápidos, sin rebotes altos. El objetivo es reducir el tiempo de apoyo, exactamente lo que se necesita para llegar equilibrado a una volea corta o a una bola que toca cinta. Este drill mejora su agilidad en pádel y prepara el cuerpo para un calentamiento de pádel completo.
Timing, errores comunes y cómo aplicarlo
El gran fallo es empezar tarde: muchos jugadores arrancan el ejercicio después de ver la bola, no mientras el rival arma el golpe. El mismo error aparece en pista. Conviene sincronizar el inicio de los quick feet con un gesto externo, por ejemplo, la palma de una mano que hace de disparo inicial, igual que se anticipa la salida de la bola en un saque rival.
Para llevarlo a la pista, basta con 3 series de 20-30 segundos antes de cada partido, pensando siempre en acabar con un paso de ajuste hacia la derecha o izquierda, como si se preparara un drive. Ese detalle técnico enlaza la mejora de pies con el momento real del impacto de la pelota.
Ejercicio 2: lunges multidireccionales con salida rápida
Los lunges en varias direcciones preparan el cuerpo para los cambios bruscos de trayectoria típicos del pádel. La posición inicial es neutra, pies paralelos y rodillas ligeramente flexionadas. Desde ahí, se da un paso amplio al frente, en diagonal o lateral, manteniendo la rodilla alineada con la punta del pie y la cadera estable, sin colapsar hacia adentro.
Mientras se baja, el tronco se inclina un poco hacia el lado de la pierna adelantada, como en una defensa baja de drive. Ese gesto imita la búsqueda de una bola profunda y obliga a un correcto fortalecimiento muscular en glúteos y cuádriceps. Después del apoyo, se impulsa fuerte hacia atrás para volver al centro, simulando la recuperación tras un golpe.
Anticipación, zonas de golpeo y errores a evitar
El momento clave es la transición entre el final del lunge y la salida rápida. Muchos jugadores se quedan “pegados” abajo, como si admiraran el golpe. En la pista, eso significa llegar tarde a la siguiente bola. Conviene mentalizarse de que cada lunge termina con un pequeño sprint lateral de uno o dos pasos, imaginando una nueva pelota que obliga a reposicionarse.
El error más habitual es dejar que la rodilla sobrepase demasiado la punta del pie o que el talón trasero pierda contacto con el suelo. Esa técnica aumenta la tensión en la rodilla y resta control. Trabajar este ejercicio dos veces por semana mejora la calidad de los apoyos y las zonas de golpeo bajas, donde muchos puntos se pierden por mala base de sustentación.
Ejercicio 3: saltos reactivos para prevenir lesiones
Los split ankle hops o saltos rápidos en el sitio refuerzan el tríceps sural y el tendón de Aquiles, claves en la prevención de lesiones. La postura del cuerpo es erguida, con ligera inclinación hacia adelante y brazos relajados al costado. Los pies despegan pocos centímetros del suelo, buscando una especie de “rebotar” elásticos, no saltos altos y pesados.
Este trabajo aumenta la rigidez adecuada del tendón y mejora el almacenamiento de energía elástica en cada apoyo. En términos prácticos, se frena con más seguridad en bolas profundas y se salta con más confianza en remates. Además, favorece la resistencia física de la musculatura de la pantorrilla, que sufre mucho en partidos largos sobre superficies rápidas.
Errores típicos y pautas de seguridad
Un fallo muy común es caer con el talón, bloqueando el impacto y sobrecargando la rodilla. El pie debe contactar principalmente con la parte delantera, permitiendo un ciclo rápido de “caída–impulso”. Otro error es subir demasiado la rodilla, transformando el ejercicio en carrera, cuando el objetivo es la reactividad vertical.
Para ponerlo en práctica, bastan 2-3 bloques de 15-20 segundos en el calentamiento de pádel, entre series de quick feet. Aquellos jugadores que regresan tras un parón largo, como ocurre muchas veces después del verano, deberían seguir recomendaciones como las que aparecen en este análisis sobre volver al pádel tras las vacaciones y empezar con menor volumen para evitar sobrecargas.
Ejercicio 4: arm swings con banda para coordinación golpe–tronco
Los arm swings con banda elástica mejoran la coordinación entre brazo y tronco, clave para golpear fuerte sin castigar codo ni hombro. La posición de inicio es con pies abiertos al ancho de hombros, rodillas flexionadas y caderas orientadas hacia el punto donde imaginaríamos la bola, como antes de un drive.
La banda se sujeta a la altura del ombligo, ligeramente por detrás del cuerpo. El movimiento de raqueta se imita con el brazo que golpea, mientras el tronco rota de atrás hacia adelante. El impacto teórico se produce delante del cuerpo, a la altura de la cadera, que es donde se busca contactar la pelota para generar potencia y control.
Timing del golpeo y protección articular
El error más repetido es mover solo el brazo, dejando la cadera “bloqueada”. Eso genera tensiones en el codo, origen de problemas como la epicondilitis, tema ya tratado en recursos específicos sobre el “codo de tenista”. La secuencia correcta es: cadera inicia, tronco acompaña y brazo acelera al final, sincronizado con una exhalación fuerte.
Trabajar 2-3 series de 10-12 repeticiones por lado antes de un entrenamiento técnico mejora la precisión del impacto y la sensación de golpe fluido. Este ejercicio se integra muy bien en cualquier sesión de entrenamiento de pádel orientada a potencia segura y prevención de lesiones en la zona del hombro.
Ejercicio 5: desplazamientos laterales con conos
Los drills de agilidad lateral con conos reproducen casi al milímetro el patrón real del juego: desplazamiento, frenada y nueva salida. La postura de partida mantiene las caderas bajas, pies un poco más abiertos que los hombros y peso del cuerpo en la parte delantera del pie, listo para reaccionar.
Se colocan 3-4 conos a distancias de 2-3 metros. El jugador se desplaza lateralmente, frena en cada cono con un paso de ajuste y cambia de dirección. En cada frenada, la orientación del cuerpo se adapta como si se preparara una volea o un golpe de fondo. De esta forma se trabajan zonas de golpeo diferentes y se automatiza el buen placement.
Errores de posición y cómo trasladarlo al partido
Muchos jugadores cruzan los pies en los desplazamientos o dejan que los hombros roten demasiado, perdiendo estabilidad. El foco debe estar en mantener el pecho orientado hacia la red imaginaria y en usar pasos de cruce solo cuando la distancia lo exige. El control de hombros evita perder ángulo en golpes de pared o bandejas forzadas.
Este ejercicio mejora la velocidad en pádel y la capacidad de llegar “bien parado” a la bola. Integrarlo dos veces por semana, alternando ritmos suaves y sprints cortos, construye una base sólida de resistencia física específica para puntos largos y cambios de ritmo constantes.
Drill combinado: rutina rápida antes de cada partido
Para que estos cinco ejercicios no se queden en teoría, resulta útil agruparlos en un circuito de 8-10 minutos. Este tipo de rutina encaja tanto para jugadores que están empezando, como los que siguen guías de cómo empezar a jugar al pádel, como para niveles intermedios que ya compiten.
- 30 segundos de quick feet en escalera o línea.
- 6 lunges multidireccionales con salida rápida (3 por lado).
- 20 segundos de saltos reactivos en el sitio.
- 10 arm swings con banda por lado simulando golpe de drive y revés.
- 30 segundos de desplazamientos laterales entre conos.
Se descansa 45-60 segundos y se repite el circuito 1 o 2 veces, según la condición física. Esta secuencia activa pies, core, brazos y sistema nervioso, dejando al jugador listo para trabajar técnicas de pádel con mayor calidad y menor riesgo de lesión. El mensaje final para el próximo partido es sencillo: menos peloteo “frío” desde el fondo y más prepararse con intención.
¿Cuántas veces por semana conviene hacer estos ejercicios de pádel?
Para un jugador aficionado, 2-3 sesiones semanales son suficientes. En días de partido, puede usar una versión corta como calentamiento de pádel. En días sin pista, puede realizar el circuito completo para seguir mejorando agilidad, velocidad y coordinación sin necesidad de jugar un partido entero.
¿Cuánto tiempo lleva notar más velocidad en pádel con esta rutina?
La mayoría de jugadores percibe cambios en 3-4 semanas si mantiene cierta constancia. Lo primero que se nota es llegar mejor equilibrado a la bola y terminar menos cansado de piernas. La mejora de tiempos de reacción y cambios de dirección se consolida entre la semana 6 y la 8.
¿Se pueden hacer estos ejercicios sin material específico?
Sí. Los quick feet se pueden realizar marcando cuadros imaginarios en el suelo, los lunges y saltos reactivos no necesitan nada y los desplazamientos laterales pueden hacerse con referencias visuales del propio campo. Solo el ejercicio de arm swings requiere una banda elástica, que es económica y fácil de transportar.
¿Son útiles para la prevención de lesiones de rodilla y tobillo?
Estos ejercicios mejoran el control de la cadera, la estabilidad del tobillo y el patrón de frenada. Todo ello reduce el riesgo de esguinces y sobrecargas, siempre que se respeten la técnica correcta y una progresión razonable de volumen. Combinados con buen descanso y calzado adecuado, forman una base sólida de prevención de lesiones.
¿Qué hacer si ya existe una molestia antes de empezar la rutina?
En presencia de dolor persistente, lo prudente es bajar la intensidad, evitar los saltos y consultar con un profesional sanitario o de preparación física. Se puede trabajar coordinación y arm swings de forma suave mientras se resuelve el problema, adaptando el entrenamiento de pádel para no agravar la molestia.

