Regresar al pádel después de las vacaciones: el fallo común que puede salir muy caro

Descubre el error común al volver al pádel tras las vacaciones y cómo evitar lesiones que pueden costar caro. ¡Juega seguro y recupera tu nivel!

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Muchos jugadores regresan de vacaciones con ganas de “compensar” el tiempo perdido… y terminan con una lesión o semanas de frustración. El fallo no está en haber descansado, sino en cómo se vuelve a la pista y se gestiona ese primer entrenamiento.

Regresar al pádel tras vacaciones: el error que rompe temporadas

Después de varias semanas de vacaciones, el cuerpo cambia. Baja el volumen de sangre, se altera la respiración y el jugador nota más cansancio en peloteos cortos. No significa estar “acabado”, es una adaptación momentánea que responde a la falta de estímulo físico.

También se pierde coordinación fina. En un deporte con giros, frenadas y desmarques constantes como el pádel, el sistema nervioso deja de priorizar esos gestos. El resultado: pasos tarde, golpes descentrados, sensaciones de torpeza. El fallo caro aparece cuando se intenta jugar al mismo ritmo que antes del parón, sin transición ni calentamiento adecuado.

Vacaciones
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Qué le pasa al cuerpo cuando dejas de jugar

El caso de Marta, jugadora amateur que entrena cuatro días a la semana, lo ilustra bien. Tras tres semanas sin tocar la pala, volvió directo a un partido intenso. A los veinte minutos, las piernas ardían, la respiración iba forzada y los apoyos llegaban tarde. Su musculatura aún estaba, pero la coordinación y la resistencia específica habían retrocedido.

Esta situación aparece porque las mitocondrias reducen su actividad, se quema menos grasa y el cuerpo depende más de hidratos para esfuerzos explosivos. La sensación de “me falta aire” o de piernas pesadas se dispara. Curiosamente, cuanto más nivel y más volumen de juego se llevaba antes, más se nota este bajón al parar.

El fallo común al volver al pádel después de vacaciones

El error que se paga caro no es descansar, sino regresar como si no hubiera pasado el tiempo. Jugar dos partidos seguidos el primer día, buscar golpes ganadores en cada bola o ir a por remates a medio salto dispara el riesgo de roturas musculares, sobrecargas de gemelo o molestias de hombro.

Muchos jugadores repiten la misma rutina previa al parón: mismo número de sets, misma intensidad y mismo tipo de rivales. El cuerpo, sin embargo, ya no está en ese punto. Esa falta de progresión es lo que abre la puerta a la lesión, no las semanas tumbado en la playa.

Cómo se manifiesta ese error en la pista

En las primeras sesiones se ve siempre lo mismo: pasos cruzados tardíos, apoyos forzados, golpes a destiempo. El jugador llega mal colocado, saca la bola con el brazo en lugar de usar piernas y cadera, y termina cargando demasiado el hombro y el codo. La posición del cuerpo pierde calidad: pies planos, caderas rígidas y hombros tensos.

Cuando esto se mezcla con rivales que aprietan desde el primer punto, el jugador entra en modo “sobrevivir” y tira de recursos poco seguros. El partido se convierte en una lucha contra su propio cuerpo. Esa mala gestión del ritmo inicial impacta en el rendimiento y en la prevención de lesiones.

Plan inteligente para volver a entrenar pádel sin lesionarse

La solución pasa por una progresión clara durante las dos primeras semanas. La referencia no debe ser el nivel previo, sino cómo responde el cuerpo cada día. Igual que nadie empieza una temporada levantando el máximo peso, no se debería volver de vacaciones con tres partidos competitivos seguidos.

Un buen retorno combina calentamiento completo, trabajo técnico y partidos controlados. El objetivo de las primeras sesiones no es ganar, sino recuperar sensaciones: sincronizar pies, caderas y hombros, ajustar el impacto de la pala y regular la respiración punto a punto.

Colocación del cuerpo y movimiento de pala al volver

Tras un parón, la prioridad es volver a una base sólida de colocación. Pies un poco más abiertos, rodillas flexionadas y peso en la punta del pie, listos para reaccionar. Las caderas deben orientar el cuerpo hacia la zona de golpeo y los hombros girar acompañando la preparación, evitando golpear solo con el brazo.

La raqueta necesita una trayectoria simple y compacta. Preparación temprana, recorrido corto y limpio, impacto delante del cuerpo y terminación controlada. Menos golpes forzados y más bolas profundas a zona segura. Esa gestión técnica protege el cuerpo y reduce errores no forzados durante la fase de recuperación.

Timing, zonas de golpeo y gestión del cansancio

El mayor problema tras las vacaciones es el timing. Se llega tarde a la bola o se golpea cuando ya ha bajado demasiado. Para corregirlo, conviene jugar un paso por detrás de la línea de confort habitual. Ese margen extra de tiempo permite ajustar mejor la distancia y recolocar pies y tronco antes del golpe.

En cuanto a las zonas, se recomienda priorizar bolas altas a la ventana central y paralelos seguros, evitando ángulos extremos o cambios bruscos de dirección. El objetivo es hacer trabajar al rival sin exponer el cuerpo a esfuerzos explosivos constantes que disparen el cansancio antes de tiempo.

Errores frecuentes que disparan el riesgo de lesión

  • Entrar a pista sin calentamiento dinámico ni movilidad articular.
  • Buscar remates y bandejas definitivas desde el primer juego.
  • Jugar con rivales de nivel muy superior el primer día de vuelta.
  • No respetar las señales de fatiga en gemelos, isquios o antebrazo.
  • Acumular más de dos partidos intensos la misma semana de regreso.

Al corregir estos comportamientos desde el inicio, se gana en prevención y la forma vuelve más rápido. Como se suele decir en la pista, una hora de cabeza ahorra muchas horas de fisioterapia.

Drill sencillo para recuperar sensaciones tras el parón

Un ejercicio útil para la vuelta consiste en trabajar por bloques: 10 minutos de peloteo cruzado en el fondo, 10 minutos de volea controlada y 10 minutos de bajada de pared y globo. En todos, la consigna debe ser la misma: estabilidad de piernas, caderas móviles y hombros relajados.

Cada jugador puede marcarse un objetivo técnico por bloque: preparar antes la raqueta, mantener el impacto delante, o terminar bien equilibrado tras cada golpe. Aplicar este drill durante varios días antes de entrar en partidos exigentes reduce mucho el riesgo de lesión y acelera la vuelta al ritmo previo.

Qué aplicar ya en el próximo partido

En el siguiente partido después de las vacaciones, conviene hacerlo sencillo: llegar 15 minutos antes para activar articulaciones, empezar el primer set a medio ritmo y elegir golpes de alta seguridad, especialmente cuando aparezca el cansancio. El foco debe estar en la colocación del cuerpo y en el timing del impacto.

Quien quiera profundizar aún más en rutinas de entrenamiento de vuelta puede apoyarse en recursos como esta guía sobre cómo volver a jugar al pádel después de vacaciones o revisar contenidos sobre errores comunes en el juego para no repetir viejos patrones. La idea es clara: parar no es retroceder, siempre que el regreso se haga con criterio.

¿Cuántos días necesito para volver a mi nivel de pádel tras las vacaciones?

La mayoría de jugadores que entrenaban de forma regular recuperan buenas sensaciones en 10 a 14 días, siempre que vuelvan con una carga progresiva. Las dos primeras semanas deberían centrarse en movilidad, coordinación, control de golpe y partidos a ritmo medio, evitando torneos o maratones de partidos seguidos.

¿Es normal sentir más cansancio y ahogo al regresar al pádel?

Sí, es una respuesta fisiológica a la bajada de volumen de sangre y a la menor actividad mitocondrial durante la inactividad. Se nota especialmente en peloteos largos y recuperaciones entre puntos. Con tres o cuatro sesiones bien planificadas, la respiración y la sensación de fatiga suelen mejorar de forma clara.

¿Qué tipo de calentamiento es recomendable después de un parón?

Conviene hacer un calentamiento dinámico de al menos 10 a 15 minutos: movilidad de tobillos, rodillas, caderas y hombros, pequeños desplazamientos laterales, skipping suave y algunos swings de raqueta sin impacto. Después, unos minutos de peloteo controlado en el fondo y en la red preparan mejor músculos y articulaciones para la carga real.

¿Cómo reducir el riesgo de lesión en la vuelta al pádel?

La clave está en progresar en lugar de forzar. Limitar el número de partidos intensos, aumentar primero la frecuencia y luego la intensidad, escuchar las señales de molestias musculares y trabajar fuerza básica y core fuera de pista. Mantener una rutina de estiramientos suaves tras jugar también ayuda a mejorar la recuperación y la prevención.

¿Puedo hacer solo partidos para volver a coger ritmo?

Jugar solo partidos acelera el cansancio y aumenta la probabilidad de gestos forzados. Es preferible combinar partidos cortos con ejercicios técnicos y físicos específicos, al menos durante la primera quincena. De esta forma se recupera el ritmo competitivo sin poner tanta tensión en tendones, ligamentos y musculatura menos preparada tras el parón.

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