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- La clave de Rodri Ovide para que la volea sea ganadora
- Posición del cuerpo: pies, caderas y hombros alineados para dominar la volea
- Mecánica de la raqueta: trayectoria corta, impacto delante del cuerpo
- Timing y anticipación: ganar tiempo en lugar de perderlo
- Zonas de impacto y colocación inteligente de la volea
- Errores típicos en la volea que frenan vuestro juego
- El drill del palo de Rodri Ovide para corregir la volea
- Aplicación inmediata: qué cambiar en vuestro próximo partido
¿Perdéis casi todos los duelos en la red aunque lleguéis bien colocados? Muchas veces no es cuestión de potencia, sino de cómo entendéis la volea. Rodri Ovide propone una herramienta muy simple que cambia la sensación del golpe y os permite dominar la red como los jugadores profesionales.
La clave de Rodri Ovide para que la volea sea ganadora
En muchos jugadores amateurs el problema no es saber que la volea es importante, sino cómo ejecutarla sin perder tiempo ni control. Rodri Ovide detecta un error repetido en pista: brazos que se van demasiado atrás y codos pegados al cuerpo. El resultado es una volea lenta, rígida y que deja espacios a los rivales.
Para corregirlo, el entrenador argentino utiliza una herramienta fundamental: un simple palo delante del pecho, que obliga a los brazos a ir hacia delante y no hacia atrás. Esta idea, explicada en varias de sus masterclass, cambia el enfoque del golpe y ayuda a mejorar vuestro juego tanto en pádel como en tenis, porque el patrón de técnica se parece mucho.

Posición del cuerpo: pies, caderas y hombros alineados para dominar la volea
Antes de hablar de la pala, la clave está en el cuerpo. La mayoría de errores nacen de una base mal montada. Los pies deben estar en ligera apertura, peso adelantado y talones “ligeros”, preparados para reaccionar. Caderas y hombros miran en diagonal hacia la red, no totalmente de frente ni totalmente de lado.
Cuando los codos se quedan pegados al tronco, el armado se vuelve largo y se pierde ese medio segundo que en la red decide el punto. Colocar los hombros relajados y el pecho un poco inclinado hacia delante permite que la pala viaje hacia la bola con un gesto corto y firme. Este ajuste, que parece pequeño, marca la diferencia en intercambios rápidos y en el famoso punto de oro, tan analizado en artículos especializados como las estrategias de punto de oro en pádel.
Mecánica de la raqueta: trayectoria corta, impacto delante del cuerpo
En la propuesta de Rodri Ovide la trajectoria de la raqueta es clara: movimiento corto, hacia delante y ligeramente hacia arriba, buscando un impacto delante del cuerpo. Nada de “latigazos” ni grandes armados. La pala sale desde una posición neutra, delante del pecho, y viaja como un empuje controlado hacia la bola.
Cuando los brazos van hacia atrás, se genera un swing largo, se pierde control y el cuerpo se queda parado. Con el ejercicio del palo, los jugadores sienten que la volea es un empujón, no un golpeo violento. El impacto tiene que sonar limpio, con la cara de la pala estable. Menos viaje de la pala significa más precisión y capacidad de repetir la misma volea bajo presión.
Timing y anticipación: ganar tiempo en lugar de perderlo
Muchos aficionados reaccionan siempre tarde porque esperan ver dónde va la bola para después armar. Rodri Ovide insiste en leer antes la jugada: observar el gesto del rival, su postura y la altura de la bola antes del impacto rival. Con esta información se anticipa la dirección probable y se prepara la pala por delante.
El objetivo es que, cuando la pelota sale de la pala rival, vuestra raqueta ya esté casi en posición de impacto. Esa anticipación se entrena, igual que se entrenan la visión de juego o la táctica descritas en recursos como los cursos online de Rodri Ovide. Un buen timing permite volear sin brusquedad, con sensación de tener tiempo incluso en peloteos muy rápidos.
Zonas de impacto y colocación inteligente de la volea
Dominar la volea no es solo pegar fuerte, sino elegir bien las zonas de golpeo y el placement. El impacto ideal se sitúa algo por delante del pie dominante y, si es posible, a la altura de la cintura o ligeramente por encima. Cuando la bola baja, se mantiene el mismo concepto: pala delante del cuerpo y rodillas que acompañan, no el brazo que se desploma.
En cuanto al destino del golpe, Rodri Ovide habla de volea “incómoda”, no necesariamente ganadora. Bola profunda a los pies del rival, hacia la pared lateral o al centro para generar dudas entre ellos. Quien controla estas direcciones domina la red y desgasta mentalmente al adversario, algo que también se comenta al analizar a parejas top como Triay–Brea, protagonistas en reportajes como su rumbo competitivo a medio plazo.
Errores típicos en la volea que frenan vuestro juego
En las pistas de club se repiten siempre los mismos fallos. Algunos de los más frecuentes que señala Rodri Ovide son:
- Codos pegados al cuerpo: el armado va hacia atrás, la volea sale lenta y poco estable.
- Peso en los talones: se pierde reacción y se llega tarde a la siguiente bola.
- Golpeo solo de brazo: sin acompañar con piernas y tronco, la volea se vuelve rígida.
- Buscar siempre el winner: en lugar de construir el punto con una primera volea dirigida y profunda.
- Pala muerta entre golpes: se deja caer la raqueta, se baja la guardia y se pierde tiempo de preparación.
Estos errores no solo reducen el nivel técnico, también aumentan el riesgo de molestias en codo y hombro, algo muy presente en jugadores que ya sufren problemas descritos en artículos sobre lesiones como el “codo de tenista” en pádel (estrategias de prevención).
El drill del palo de Rodri Ovide para corregir la volea
El ejercicio estrella es tan sencillo como efectivo. Se coloca un palo (o una barra ligera) apoyado en los codos, por delante del pecho. El objetivo es realizar voleas sin que los codos se vayan hacia atrás ni el palo se despegue del cuerpo hacia atrás. Solo se permite el movimiento hacia delante.
Con este patrón, el jugador siente cómo las manos trabajan delante del tronco y la volea se vuelve un gesto compacto. Al cabo de unas series, cuando se quita el palo, el cuerpo mantiene la memoria del movimiento corto y agresivo hacia delante. Esta clave corrige en minutos un vicio que algunos arrastran durante años.
Quien quiera profundizar en este enfoque puede revisar sesiones específicas donde Ovide detalla variantes de la volea, como la volea baja o situaciones desde el fondo, explicadas en portales técnicos como sus análisis avanzados de la volea.
Aplicación inmediata: qué cambiar en vuestro próximo partido
Para que esta teoría se convierta en puntos ganados, conviene elegir un foco claro para el siguiente partido. Una propuesta práctica es concentrarse solo en dos cosas: mantener la pala delante del cuerpo entre golpes y empujar la volea hacia delante con pasos cortos, sin armar atrás.
Antes del partido, se pueden hacer 5 minutos de volea suave con un compañero, imaginando el palo delante del pecho aunque no se use físicamente. Durante el encuentro, la idea es sencilla: primera volea profunda y dirigida al medio, sin buscar el golpe ganador. Quien interioriza este plan nota rápidamente cómo la red deja de ser un lugar de sufrimiento y se convierte en su zona de confort.
¿Cada cuánto tiempo conviene entrenar la volea para notar mejoras?
Con dos sesiones específicas de volea por semana, de 15 a 20 minutos cada una, la mayoría de jugadores amateurs nota cambios claros en control y seguridad en pocas semanas. Lo importante es repetir siempre los mismos patrones técnicos correctos, no solo acumular bolas.
¿Este trabajo de volea sirve también para tenis?
Sí. La mecánica básica de brazos delante, impacto adelantado y pasos cortos hacia la bola es muy similar en tenis y en pádel. Cambian las distancias y la raqueta, pero la idea de empujar la pelota con un gesto compacto se mantiene en ambos deportes.
¿Qué hago si la volea me genera dolor en el codo?
Cuando aparece dolor, suele haber problema técnico o exceso de tensión en el agarre. Conviene revisar la empuñadura, evitar gestos bruscos y trabajar más con el cuerpo que solo con el brazo. Si el dolor persiste, se recomienda parar, consultar con un profesional sanitario y ajustar carga y material.
¿Cómo sé si estoy adelantando bien el peso en la volea?
Una señal clara es sentir que, después del impacto, el pie delantero se apoya con firmeza y el cuerpo queda ligeramente más cerca de la red. Si el peso se queda atrás, notaréis que reculáis o os quedáis clavados en el sitio tras cada volea.
¿Merece la pena usar ayudas externas como el palo en jugadores avanzados?
Sí, incluso jugadores de nivel alto utilizan este tipo de recursos para pulir detalles. El palo limita el error y obliga al cuerpo a repetir el patrón correcto. En sesiones cortas, ayuda a reajustar sensaciones cuando la volea se ha vuelto demasiado grande o poco estable.

