Siente la experiencia de un profesional: la rutina sencilla y rápida que todo amante del pádel debe practicar

Siente la experiencia de un profesional con esta rutina sencilla y rápida que todo amante del pádel debe practicar para mejorar su juego.

Mostrar el resumen Ocultar el resumen

¿Termina el partido y siente las piernas cargadas, la espalda rígida y la sensación de que el cuerpo no responde como el de un profesional? Una rutina sencilla y rápida de estiramientos puede cambiar por completo esa experiencia en pista, reduciendo molestias y mejorando cada sprint, bandeja y volea.

Por qué una rutina corta marca tanta diferencia en pádel

En el pádel, los desplazamientos son cortos, explosivos y en todas direcciones. Muchos jugadores se centran en pegar más fuerte o aguantar más tiempo, pero descuidan la cara oculta del rendimiento: la cadena muscular posterior. Esta cadena, que va desde la planta del pie hasta la base del cráneo, se acorta con cada partido si no se cuida.

Esa tensión acumulada limita la movilidad de cadera, rodillas y espalda. El resultado son golpes tardíos, pasos cortos en defensa y más riesgo de tirones. Estudios recientes sobre lesiones frecuentes en pádel muestran que muchos problemas en isquios, gemelos y zona lumbar tienen un origen común: falta de trabajo específico sobre esta cadena.

Experiencia de un profesional
Experiencia de un profesional

Qué incluye esta experiencia de profesional en tu cuerpo

La cadena posterior agrupa fascia plantar, gemelos, sóleo, isquiotibiales, glúteos, musculatura lumbar, dorsal ancho y parte del trapecio. Todo trabaja en bloque para mantener la postura, absorber impactos y transferir fuerza desde el suelo hasta el brazo que empuña la raqueta. Cuando una parte se acorta, el resto compensa de manera poco eficiente.

En jugadores como Marta, aficionada que compite en ligas locales, esto se ve muy claro. Al inicio de temporada llegaba tarde a las bolas profundas, doblaba poco las rodillas y terminaba con sobrecargas en la espalda baja. Tras integrar una rutina rápida de diez minutos diarios, ganó amplitud de zancada, mejoró su postura defensiva y redujo molestias tras los partidos. El cuerpo empezó a colaborar, no a bloquear.

Posición del cuerpo durante los estiramientos

Para que la rutina sea realmente práctica, la colocación del cuerpo debe ser clara. En el estiramiento de cadena posterior en bipedestación, los pies se colocan al ancho de hombros, paralelos, con el peso repartido. Las rodillas se mantienen ligeramente flexionadas, las caderas empujan hacia atrás y el tronco cae relajado, sin redondear en exceso la zona lumbar.

Los hombros se dejan sueltos, sin tensión en el cuello, y la mirada va hacia las rodillas o el suelo. Esa posición permite que la fascia posterior se alargue desde los talones hasta la nuca. Muchos jugadores bajan “tirando” desde la espalda en lugar de “plegar” desde la cadera, lo que reduce el efecto del estiramiento y puede molestar en la zona lumbar.

Rutina sencilla y rápida: 10 minutos que se notan en la pista

La clave está en una secuencia breve, repetible y adaptada al deporte. No hace falta una hora de yoga; bastan 3-4 ejercicios bien ejecutados. Igual que una rutina diaria de pocos segundos puede cambiar el bienestar emocional, 10 minutos de estiramientos específicos transforman la sensación física en la pista.

En jugadores que entrenan a última hora del día, esta rutina actúa también como “apagado controlado” del sistema nervioso. El cuerpo sale del modo adrenalina del partido y entra en un estado más relajado, lo que mejora la recuperación, el sueño y la disposición para el siguiente entrenamiento.

Ejercicio 1: estiramiento global en bipedestación

Coloque los pies paralelos, rodillas ligeramente flexionadas. Desde esa base estable, lleve las caderas hacia atrás y deje caer el tronco hacia delante, como si quisiera tocar el suelo con las manos sin forzar. Busque una sensación de tensión uniforme en isquios y gemelos, nunca dolor agudo. Mantenga la respiración suave y profunda durante 30-45 segundos.

Este ejercicio trabaja toda la cadena posterior de forma global. Para añadir un punto de activación, puede subir lentamente vértebra a vértebra, notando cómo vuelven a alinearse hombros y pelvis. Dos repeticiones antes del partido preparan la musculatura; dos después ayudan a liberar rigidez.

Ejercicio 2: gemelo y sóleo contra la pared

Apoye las manos en una pared, coloque una pierna atrás con rodilla extendida y talón bien pegado al suelo. El tronco se inclina ligeramente hacia delante hasta notar tensión en el gemelo. Mantenga 30 segundos y cambie de pierna. Después, repita el mismo movimiento pero flexionando un poco la rodilla atrasada para enfocar el sóleo.

El gemelo y el sóleo sufren mucho en cada salida rápida desde el antepié, en los apoyos bruscos y en los frenazos cerca del cristal. Liberarlos reduce el riesgo de sobrecargas en el tendón de Aquiles y en la rodilla. Como se explica al hablar de calambres y molestias en pádel, unos gemelos rígidos son un factor de riesgo silencioso.

Ejercicio 3: isquiotibiales en posición tumbada

Túmbese boca arriba, una pierna estirada en el suelo y la otra elevada en vertical. Con una toalla o banda detrás del muslo, acerque suavemente la pierna hacia el tronco hasta sentir tensión en la parte posterior. La rodilla puede estar ligeramente flexionada si la rigidez es grande. Mantenga 30 segundos y cambie.

Esta variante permite controlar mejor la postura de la columna, evitando compensaciones en la zona lumbar. Además, libera la musculatura que más sufre con la postura de semiflexión continua típica del pádel. Muchos jugadores notan que tras dos semanas de práctica diaria, llegan mejor a las bolas profundas y se agachan con más seguridad.

Ejercicio 4: glúteo medio y movilización neurodinámica

Sentado o tumbado, cruce una pierna sobre la otra y lleve la rodilla cruzada hacia el pecho con las manos. El estiramiento se localiza en el lateral del glúteo. Mantenga 30-40 segundos sin rebotes. Este trabajo sobre el glúteo medio mejora la estabilidad de la pelvis en cambios de dirección y saltos.

Para completar, añada una movilización del nervio ciático (versión suave del “slump”). Sentado, espalda recta, extienda una pierna delante con talón en el suelo y baje lentamente la cabeza mientras flexiona el tobillo hacia usted. Mantenga dos segundos y vuelva a la posición inicial. Realice 8-10 repeticiones por pierna, siempre sin dolor. Esta estrategia reduce sensaciones de “tirantez nerviosa” que muchos confunden con rigidez muscular.

Timing, errores habituales y cómo colocar el cuerpo como un profesional

El timing de esta rutina marca su impacto. Antes del partido, priorice versiones más dinámicas, con pequeñas oscilaciones controladas, para activar sin relajar en exceso. Después, apueste por mantener más tiempo las posiciones, buscando sensación de liberación muscular. Un día sin partido puede utilizar esta secuencia como trabajo de mantenimiento general.

Los errores más frecuentes vistos en pista son: rebotes bruscos, aguantar la respiración, forzar hasta el dolor y colocar mal los pies o la pelvis. Un estiramiento con los pies girados hacia fuera, la cadera colapsada o los hombros en tensión en el cuello resta eficacia y añade riesgo. Igual que una raqueta mal equilibrada complica cada volea, una postura incorrecta arruina el beneficio del estiramiento.

Drill práctico: 10 minutos diarios para todo amante del pádel

Para que cualquier amante del pádel pueda integrar esta propuesta, un esquema simple funciona muy bien:

  • 2 minutos: estiramiento global en bipedestación (2 series de 30-45 segundos).
  • 3 minutos: gemelo y sóleo contra la pared (2 series por pierna).
  • 3 minutos: isquiotibiales tumbado con toalla (2 series por pierna).
  • 2 minutos: glúteo medio cruzado y 8-10 repeticiones de movilización neural por pierna.

Este “circuito” cabe antes de ducharse o al llegar a casa tras el partido. Igual que muchas guías sobre rutinas productivas diarias, lo que marca la diferencia no es la complejidad, sino la constancia. Diez minutos cada día aportan más que una sesión larga que se repite una vez al mes.

¿Cuándo es mejor hacer esta rutina: antes o después de jugar?

Puede realizarse en ambos momentos, con matices. Antes de jugar conviene usar versiones más dinámicas y con menor tiempo de mantenimiento para activar la musculatura sin relajarse en exceso. Después del partido, resulta más útil mantener entre 30 y 45 segundos cada estiramiento, favoreciendo la recuperación y la sensación de descarga. Un día sin partido, la rutina sirve como trabajo de mantenimiento general de la cadena posterior.

¿Cuánto tiempo necesito para notar cambios en mi juego?

La mayoría de jugadores percibe mejoras en movilidad y menor rigidez en una o dos semanas, siempre que repitan la rutina al menos 4 o 5 días por semana. Los cambios más claros se aprecian en la facilidad para agacharse, llegar a bolas profundas y acabar los partidos con menos pesadez en piernas y espalda. La clave está en la regularidad y en respetar las sensaciones sin forzar el estiramiento.

¿Esta rutina sirve también para prevenir lesiones de espalda y rodilla?

Sí, trabajar la cadena muscular posterior ayuda a repartir mejor las cargas entre tobillos, rodillas, caderas y columna. Unos isquiotibiales y glúteos más elásticos permiten que la pelvis se mueva de forma más natural, lo que reduce tensiones en la zona lumbar. Del mismo modo, unos gemelos y sóleos menos rígidos descargan el tendón de Aquiles y la articulación de la rodilla, disminuyendo el riesgo de sobrecargas y molestias repetitivas.

¿Es necesario calentar antes de estirar después del partido?

Tras un partido, la musculatura ya está caliente, por lo que puede iniciar la rutina de forma progresiva sin un calentamiento adicional. Basta con empezar por las versiones menos intensas de cada ejercicio y aumentar ligeramente el rango si el cuerpo lo permite. Si realiza los estiramientos en un día sin actividad previa, resulta útil caminar unos minutos o hacer movilidad articular suave antes de entrar en la parte más profunda del trabajo.

¿Puedo combinar esta rutina con trabajo de fuerza específico de pádel?

La combinación es muy recomendable. El trabajo de fuerza aporta estabilidad y potencia, mientras que los estiramientos de cadena posterior garantizan que esa fuerza se exprese con buena movilidad y menor tensión. Puede hacer la rutina después de las sesiones de fuerza o en un momento separado del día. Lo importante es mantener una frecuencia suficiente para que la musculatura posterior no vuelva a acortarse de forma significativa.

Da tu opinión

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada


¿Te gusta esta entrada? ¡Compártelo!


Deja una reseña

Deja una reseña