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- La frase de Chingotto que marcó la final de Riyadh
- El apoyo de Galán y del equipo técnico tras la derrota
- Cómo gestionar la frustración en partidos de pádel
- Cuatro recursos prácticos para no “cruzarse” en la pista
- ¿Qué quiso decir Fede Chingotto con que se le cruzaron los cables?
- ¿Cuándo ocurrió el episodio de frustración de Chingotto en Riyadh?
- Cómo reaccionaron Ale Galán y Jorge Martínez ante esa situación
- Qué puede aprender un aficionado de este episodio de frustración
- Tiene riesgo para la carrera de Chingotto este bajón puntual
“Sentí que los cables se me cruzaron por completo”. Con esa frase, Fede Chingotto describió este martes su mezcla de frustración, confusión y decepción tras la final perdida en Riyadh, donde la pareja dos del circuito se vio desbordada.
El argentino y Ale Galán afrontaban en Arabia Saudí el inicio de su tercera temporada juntos, ya consolidados como la gran alternativa a los número uno. El duelo se disputó en outdoor, con viento y bola rápida, un escenario que castigó el desempeño del jugador de drive, habitualmente sinónimo de calma y precisión.
La frase de Chingotto que marcó la final de Riyadh
El momento clave llegó en el segundo set, con el marcador 4-1 en contra y la sensación de que la competencia se escapaba. En el banco, Chingotto miró a su entrenador Jorge Martínez y soltó: “Se me cruzaron mucho los cables”, una admisión poco habitual en alguien conocido por su claridad mental.

Quienes siguen su carrera desde los tiempos en que pasó de dormir en un coche a ser campeón del mundo recuerdan que el argentino ha gestionado situaciones mucho más extremas. Historias como la que recoge el milagro deportivo de Fede Chingotto explican por qué sus palabras llamaron tanto la atención en el vestuario.
Condiciones de juego y presión mental en la pista
Las circunstancias del partido no ayudaron. La pista rápida, el aire cambiando la trayectoria de la bola y unos rivales agresivos llevaron al argentino a intentar un pádel más pegador, alejándose de su sello de seguridad y lectura táctica. Ese ajuste táctico incrementó el estrés y alimentó los sentimientos de bloqueo.
En la pretemporada, el equipo le había pedido que buscara más el remate para liberar a Galán en el juego aéreo. El plan sonaba lógico, pero en Riyadh el riesgo superó al beneficio, generando errores poco habituales. Esa mezcla de exigencia, contexto incómodo y marcador adverso terminó por derivar en la famosa sensación de cables cruzados.
El apoyo de Galán y del equipo técnico tras la derrota
Lejos de hundirse en la bronca, el círculo cercano reaccionó rápido. Galán y Jorge Martínez reforzaron a Chingotto con mensajes positivos en pleno banco, recordándole los títulos recientes y el nivel mostrado durante buena parte de 2025. Esa dinámica de respaldo ya se había visto en otros momentos delicados, como la final de Milán relatada en la frase de Fede Chingotto a Ale Galán que cambió una final.
En el entorno del jugador se insiste en que una jornada fallida no borra una temporada brillante, marcada por varias presencias en rondas finales y un rendimiento muy estable. Voces autorizadas del circuito ya se habían posicionado en su defensa en ocasiones anteriores, como recuerda una leyenda del pádel que denunció que no se le valora como debe. El mensaje interno fue claro: un mal día no cambia la jerarquía que se ha ganado en la pista.
Lo que se aprende de un partido “cruzado”
La escena de Riyadh deja varias lecciones útiles para cualquier aficionado que vive la pista con intensidad, ya sea en pádel, tenis o incluso tenis de mesa en ligas locales. Perder la cabeza durante unos juegos puede costar un torneo, pero también sirve como laboratorio emocional para mejorar la gestión de la presión.
Muchos clubes empiezan a trabajar esa parte mental como parte de una experiencia 360º, combinando preparación física, táctica y bienestar. Proyectos como los descritos por la conexión entre deporte y bienestar muestran cómo el control del estrés se integra ya en el entrenamiento moderno, algo que encaja con el camino que siguen las grandes parejas del circuito profesional.
Cómo gestionar la frustración en partidos de pádel
La reacción de Chingotto sirve como espejo para quienes sienten que la cabeza se les va en partidos apretados de club o torneos amateurs. No hace falta jugar Premier Padel para experimentar esa mezcla de rabia, bloqueo y dudas sobre el propio desempeño.
Tomando como referencia lo ocurrido en Riyadh, muchos entrenadores recomiendan rutinas sencillas para cortar la espiral negativa y recuperar foco en mitad del set. Ese tipo de herramientas marcan la diferencia cuando la competencia es alta y el margen de error, mínimo.
Cuatro recursos prácticos para no “cruzarse” en la pista
En partidos tensos, un pequeño protocolo mental puede evitar que los cables cruzados se apoderen del juego. Entre los hábitos que más se entrenan en academias y clubes de referencia destacan:
- Marcar una respiración profunda antes de cada resto o saque clave para reducir el estrés.
- Fijar una palabra corta de activación mental (“calma”, “agresivo”, “arriba”) para ordenar los sentimientos.
- Mirar a la pareja y verbalizar un mini plan (“juguemos más cruzado”, “busquemos la volea”) para cortar la confusión.
- Aceptar un juego “malo” como parte del deporte y centrarse solo en el siguiente, algo que ayuda a limitar la decepción.
Muchos amateurs olvidan que el cuerpo también influye en la gestión emocional. Un jugador cansado se frustra antes y toma peores decisiones, de ahí que la prevención de sobrecargas, como explica esta guía para prevenir lesiones en pádel, sea clave para sostener el nivel mental durante todo el partido.
¿Qué quiso decir Fede Chingotto con que se le cruzaron los cables?
La expresión resume un momento de bloqueo mental durante la final de Riyadh. Chingotto sintió que perdió claridad táctica y control emocional, algo poco habitual en él, y lo verbalizó en el banquillo con su entrenador para intentar resetear su cabeza.
¿Cuándo ocurrió el episodio de frustración de Chingotto en Riyadh?
El comentario surgió este martes, durante el segundo set de la final en Riyadh, cuando la pareja que forma con Ale Galán perdía 4-1 y el partido se les escapaba por las condiciones outdoor y el nivel de los rivales.
Cómo reaccionaron Ale Galán y Jorge Martínez ante esa situación
Tanto Galán como el técnico Jorge Martínez respondieron con apoyo y mensajes positivos. Recordaron a Chingotto su rendimiento durante la temporada y le animaron a simplificar decisiones, evitando reproches y manteniendo la confianza en su juego.
Qué puede aprender un aficionado de este episodio de frustración
La escena muestra que incluso los profesionales pueden bloquearse. Para el jugador amateur, la enseñanza es trabajar rutinas de respiración, comunicación con la pareja y aceptación del error para que un mal juego no se convierta en un mal partido completo.
Tiene riesgo para la carrera de Chingotto este bajón puntual
No. Se trata de un partido concreto en un contexto exigente. Su trayectoria reciente, con títulos y finales, respalda su nivel. El propio equipo lo ve como un paso más en su maduración competitiva, no como un síntoma preocupante para el futuro.

