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Luigi Carraro, presidente de la Federación Internacional de Pádel, ha portado la Antorcha de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina este martes, en un gesto cargado de simbolismo para impulsar el pádel hacia los Juegos Olímpicos.
El relevo se enmarca en el recorrido previo a la ceremonia inaugural, que tendrá lugar del 6 al 22 de febrero en Italia. El dirigente italiano describió la experiencia como “única” y la vinculó directamente al objetivo de que el pádel entre en el programa olímpico en los próximos ciclos de olimpismo y gran evento deportivo.
Un relevo olímpico que mira al futuro del pádel
El paso de Carraro con la Antorcha tuvo lugar en una de las etapas urbanas del recorrido, ante aficionados locales y curiosos que seguían el convoy. Cada portador recorre un tramo limitado, pero la escena gana peso cuando quien la sostiene representa un deporte que busca su sitio en la mayor competición del planeta.
Según explicó tras el acto, el dirigente sintió que caminaba “por” los más de 35 millones de jugadores que hoy practican pádel en 150 países. Ese crecimiento ya había sido subrayado tras su reelección al frente de la FIP, recogida por medios como Infobae, que destacan la expansión global como base del sueño olímpico.
Valores olímpicos y mensaje al mundo del pádel
El relevo no fue solo una foto para el recuerdo. La FIP quiso remarcar el vínculo entre el pádel y los valores olímpicos de inclusión, pasión, esfuerzo compartido y visión internacional. Carraro subrayó que el gesto apunta a una comunidad entera: jugadores profesionales, amateurs de club y nuevas generaciones que descubren este deporte en escuelas y ligas locales.
Para muchos aficionados, como el grupo “Padel Milano Centro” que siguió el recorrido en directo, ver a su disciplina asociada a la Antorcha refuerza la sensación de que el pádel ya no es solo moda de clubes urbanos. Este tipo de gestos alimenta el imaginario colectivo que necesita cualquier disciplina que aspira al programa olímpico.
El plan olímpico de Luigi Carraro y la FIP
El relevo encaja en una estrategia más amplia. Bajo el liderazgo de Luigi Carraro, la FIP ha consolidado un circuito único de alto nivel, como recogió El Gráfico al analizar el rol de Premier Padel. La unificación del calendario y la regulación común son argumentos clave ante el COI.
En paralelo, proyectos como las giras FIP en nuevos mercados, similares a las iniciativas descritas en noticias como FIP Beyond, buscan garantizar que el pádel no sea un deporte concentrado en pocos países. La expansión territorial es una de las variables que el movimiento olímpico revisa con lupa cuando estudia nuevas disciplinas.
Qué significa para el jugador y el aficionado
Para el jugador de club que reserva pista cada semana, el relevo de la Antorcha se traduce en algo muy concreto: más visibilidad, más torneos y, a medio plazo, mejores estructuras. Si el pádel entra en el circuito olímpico, las federaciones nacionales deberán profesionalizar ligas, bases y calendarios.
Los aficionados más competitivos ya observan el sistema de puntos y ranking en torneos como una puerta de entrada a cuadros clasificatorios cada vez más serios. El paso de Carraro con la Antorcha funciona como recordatorio de que cada torneo local puede ser el primer escalón de una pirámide que apunta a los Juegos.
Claves del impulso olímpico del pádel
El camino del pádel hacia los Juegos Olímpicos no depende solo de gestos simbólicos. Carraro y su equipo insisten en varios frentes: gobernanza clara, expansión global y narrativa deportiva sólida que conecte con el espectador olímpico, televisivo y digital.
Entre los factores que hoy marcan ese impulso se encuentran:
- Unidad de circuito y normas: un calendario coherente y un reglamento estable refuerzan la imagen de deporte maduro.
- Base de practicantes: más de 35 millones de jugadores crean un respaldo social difícil de ignorar por el COI.
- Presencia mediática: retransmisiones en streaming y TV acercan el juego a nuevos públicos, incluso donde aún no hay pistas.
- Infraestructura: clubes en expansión, como los descritos en artículos sobre el desarrollo de pistas en Reino Unido, consolidan la red internacional.
- Inclusión y salud: el pádel se presenta como actividad accesible para diferentes edades y niveles, con beneficios físicos y sociales.
La escena de la Antorcha resume ese proyecto: un deporte joven que quiere caminar al ritmo del olimpismo moderno, combinando espectáculo, accesibilidad y una comunidad global en crecimiento constante.
¿Cuándo y dónde portó Luigi Carraro la Antorcha olímpica?
Luigi Carraro participó este martes en uno de los relevos de la Antorcha de los Juegos de Invierno de Milán-Cortina, en Italia, dentro del recorrido previo a la ceremonia inaugural prevista del 6 al 22 de febrero. Su tramo transcurrió en una zona urbana, rodeado de aficionados y curiosos.
¿Por qué es importante este gesto para el pádel?
El relevo de la Antorcha por parte del presidente de la FIP se interpreta como un mensaje político y simbólico hacia el Comité Olímpico Internacional. Muestra que el pádel está alineado con los valores del olimpismo y que cuenta con estructura, afición y expansión global suficientes para aspirar a entrar en el programa de los Juegos.
Cuántos jugadores de pádel hay en el mundo actualmente
Las estimaciones más recientes que maneja la FIP hablan de más de 35 millones de practicantes repartidos en unos 150 países. Esta masa social, unida al crecimiento de clubes y ligas, refuerza la candidatura del pádel como deporte olímpico de pleno derecho.
Qué papel juega la FIP en el camino olímpico
La Federación Internacional de Pádel lidera la regulación del deporte, coordina el calendario profesional y promueve acuerdos con federaciones nacionales. Bajo la presidencia de Luigi Carraro, la FIP ha impulsado un circuito unificado y proyectos de expansión que buscan cumplir los requisitos exigidos por el COI para sumar nuevas disciplinas al programa.
Qué puede cambiar para el aficionado si el pádel entra en los Juegos Olímpicos
Si el pádel se convierte en deporte olímpico, se espera un aumento de inversión en instalaciones, programas de formación y competiciones nacionales. Para el aficionado, esto se traduciría en más torneos, mejor nivel medio y una mayor presencia del pádel en televisión y plataformas digitales, con referentes olímpicos que inspiren a las nuevas generaciones.

