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Martita Ortega confesó que estuvo a punto de abandono del pádel en el verano de 2018, justo antes de convertirse en número uno mundial. La madrileña lo ha recordado estos días en la Hexagon Cup que se disputa en la Caja Mágica.
La jugadora de 28 años, hoy novena del ranking FIP, compite de nuevo con la Rafa Nadal Academy en Madrid. Entre partido y partido, repasó el momento más delicado de su carrera deportiva: una charla en el jardín de casa con su madre donde pensó que su etapa en el deporte profesional había terminado.
Martita Ortega y el verano en que casi dejó el pádel
En aquel verano de 2018, Martita dudaba entre seguir en el circuito o centrarse en Medicina y el futuro examen MIR. Contó que dijo a su madre que sentía que había llegado “hasta aquí” y que quería priorizar los estudios. La respuesta familiar fue un “tortazo de realidad” que la obligó a preguntarse si realmente había dado todo o solo estaba rindiéndose porque el camino se volvía cuesta arriba.
Ese giro mental desembocó en lo que llegaría un año después. A finales de 2019 se convirtió en la jugadora más joven en alcanzar el uno del mundo en el WPT, con apenas 22 años, algo que muchos aficionados recuerdan al leer su historia en biografías como el perfil detallado de Marta Ortega Gallego o en reportajes de largo formato sobre cómo “se hace” una número uno. El contraste entre aquella duda y la cima explica por qué hoy su relato suena a lección de superación.
Hexagon Cup 2026: orgullo, presión y equipo
En esta Hexagon Cup en la Caja Mágica, Martita asegura que jugar en el mismo recinto donde vio a Rafa Nadal levantar títulos le pone “los pelos de punta”. Defender los colores de la Rafa Nadal Academy por tercer año seguido le genera una mezcla de orgullo y vértigo, porque siente responsabilidad de hacer que el equipo y la academia se sientan representados.
Comparte que el formato por equipos cambia por completo el “feeling”: ya no se compite solo por uno mismo, sino por cada punto que suma para el grupo. Este enfoque, en un torneo que muchos señalan como parte de la nueva era del pádel profesional, conecta con la transformación del evento descrita en análisis como la evolución reciente de la Hexagon Cup. Para ella, el mensaje que asocia a Nadal es claro: el esfuerzo no se negocia.
Un nuevo proyecto con Martina y la búsqueda de estabilidad
Mirando a esta temporada, Martita arranca proyecto con Martina, una de las jóvenes que más ha llamado la atención por su progreso en solo un año competitivo. Valora su desparpajo, claridad de ideas y ese punto de “locura controlada” que, según dice, encaja con el pádel moderno y le aporta frescura a su propio juego.
Tras un 2023 duro en lo personal y un inicio de 2024 que sintió como aire renovado, la madrileña defiende que la estabilidad de pareja es clave para recuperar su mejor versión. Ya notó una mejora clara en el último tercio de la pasada campaña, cuando empezó a encontrar un sistema de juego reconocible. Su objetivo declarado es que 2026 marque el regreso de la “doctora Ortega” al nivel que la llevó a lo más alto.
Entre la medicina y la pista: organización y sacrificios
Compaginar Medicina con el circuito de pádel la obligó a exprimir las 24 horas del día. Relata jornadas de ocho horas de clase y cuatro de entrenamiento, recortando sueño y vida social. En época de exámenes, la prioridad era estudiar y entrenar muy focalizada; en semanas de torneo, el orden se invertía.
Esa doble vida ha moldeado también su mirada al futuro. Cuando cuelgue la pala quiere dedicarse a la traumatología deportiva, con una visión “360º” del deportista: pruebas de esfuerzo, prevención, diagnóstico y rehabilitación. Muchos amateurs que la siguen encuentran paralelismos entre esa gestión del cuerpo y consejos como los que ofrecen guías especializadas sobre cómo cuidar articulaciones y evitar lesiones habituales en este deporte, similares a los contenidos de salud y rendimiento de portales como las estrategias para prevenir el famoso codo de tenista en pádel.
Lo que se lleva el aficionado de la historia de Martita
El relato de Martita no solo traza la curva de una campeona, también deja aprendizajes útiles para cualquiera que viva el pádel con intensidad, desde el jugador de club hasta quien sueña con competir. La pregunta que le lanzó su madre puede aplicarse a muchos momentos de bajón en el deporte aficionado o profesional.
Entre las claves que se repiten en su historia de reto y motivación destacan:
- Revisar el motivo real del cansancio: distinguir si se ha llegado al límite o si el problema es el miedo a que el camino se complique.
- Buscar estabilidad: una pareja fija, un método de entrenamiento y objetivos claros mejoran el rendimiento sostenido.
- Organizar el tiempo: estudios, trabajo y pádel pueden convivir si se aceptan renuncias temporales.
- Apoyarse en el entorno: familia, equipo y entrenadores pueden ofrecer la perspectiva que falta en momentos críticos.
- Pensar a largo plazo: ver la carrera como un maratón, no como un único resultado o una mala racha aislada.
Esa mirada a largo recorrido se repite en muchos reportajes sobre su figura, desde las crónicas que recuerdan cómo se convirtió en la número uno más joven del circuito hasta análisis que la presentan como símbolo de trabajo y constancia, como ocurre en algunos perfiles de referencia dedicados a su trayectoria y a otras estrellas del circuito.
¿Cuándo estuvo a punto Martita Ortega de abandonar el pádel?
Martita Ortega explicó que vivió su mayor duda en el verano de 2018. En esa etapa valoró dejar el pádel profesional para centrarse por completo en sus estudios de Medicina y en la preparación del MIR, antes de dar el salto definitivo hacia el número uno mundial.
¿Qué la hizo cambiar de opinión y seguir en el deporte?
Una conversación con su madre fue decisiva. Le planteó si realmente ya había dado todo lo que tenía dentro o si simplemente se estaba rindiendo porque el camino se ponía cuesta arriba. Esa reflexión la hizo continuar y, un año después, alcanzó la cima del ranking.
¿Qué lugar ocupa Martita Ortega en el ranking actual?
Durante la Hexagon Cup disputada en la Caja Mágica, Martita Ortega compite como novena clasificada del ranking FIP. Pese a no estar hoy en el número uno, su objetivo declarado para esta temporada es recuperar la versión de juego que tuvo en sus mejores años.
¿Cómo compagina Medicina con su carrera deportiva?
Organiza sus días entre clases y entrenamientos, sacrificando horas de sueño y ocio. En época de exámenes prima el estudio, y en semanas de torneo prioriza el trabajo en pista, reservando fines de semana para ponerse al día con la carrera. Habla de una inversión a largo plazo que le ha dado experiencias únicas.
¿Cuál es el objetivo de Martita Ortega para los próximos años?
Quiere consolidar un proyecto estable con su nueva compañera Martina, recuperar el desparpajo que la llevó al número uno y, a largo plazo, ejercer como médica especializada en traumatología deportiva, aplicando su experiencia en el alto rendimiento al cuidado de otros deportistas.

